El cultivo de plantas carnívoras no es excesivamente complejo pero tampoco es tan sencillo como una planta de interior cualquiera. El éxito a la hora de cultivar una especie de planta carnívora se basa en el conocimiento de la especie y de cómo le afectan los siguientes factores: luz, temperatura, agua, sustratos, la maceta también es importante, aclimatación, las plagas y enfermedades que pueden sufrir…
Como comentábamos antes, cuando se cultivan plantas carnívoras es muy importante tener en cuenta su origen evolutivo y el hábitat en el que viven, pues nos darán muchas pistas sobre su cultivo.
No olvidemos que las plantas carnívoras lo son porque están adaptadas vivir en suelos pobres y captan gran parte de sus necesidades de nitrógeno a través de la captura de presas, aunque, no olvidemos, que también realizan la fotosíntesis. Quienes cultivan plantas carnívoras tienen que tenerlo en cuenta para no fertilizarlas en exceso y no abusar de su capacidad de capturar presas ya que las plantas pueden morir.
Otro aspecto importante es el riego tanto el tipo de agua como la frecuencia de riego. A la hora de utilizar agua, no se recomienda el agua del grifo porque es muy dura, y por tanto puede ser necesario utilizar agua destilada, agua de lluvia, agua procedente del aire acondicionado,… Y respecto a la frecuencia del riego algunas especies como las del género Drosera spp. requieren el sustrato siempre húmedo y otras requieren el sustrato más seco como las especies del género Drosophyllum spp. Todo esto depende mucho de su modo de vida en el medio natural pues aquellas especies adaptadas a sustratos rocosos requerirán menos aporte hídrico.
La temperatura y la luz también son importantes ya que algunas especies pueden ser cultivadas en interior y otras sólo pueden serlo en exteriores. Los sustratos y hasta las macetas son importantes ya que por ejemplo, uno de los mejores sustratos es uno especial, el esfagno que se trata de un musgo en semidescomposición, cuyo pH ácido y textura es similar al hábitat natural de las plantas carnívoras y por tanto, un sustrato ideal para cultivarlas.
También es muy importante conocer las plagas y enfermedades que afectan a las plantas carnívoras y que quienes las cultivan conocen muy bien: ácaros, pulgones, cochinillas y pequeños escarabajos. Los plaguicidas más empleados para tratar estas plagas son: Diazinon (mata Pulgones, Cochinillas, orugas, Araña roja…); Azefato, una marca comercial es Orthene, (controla Pulgones, orugas, Trips…), etc.
Sin embargo, si no quieres perder el tiempo rebuscando sobre cada una de las especies que vas a cultivar, te recomendamos que vayas al saber acumulado que ya existe sobre cultivar plantas carnívoras.
Nosotros recomendamos un libro muy completo donde puedes averiguar todo lo necesario para cultivar plantas carnívoras y conocer en profundidad cada una de las especies gracias a las ilustraciones. El libro es: Plantas carnívoras: clasificación, origen, cultivo y plagas de Marcel Lecoufle
No se han encontrado productos.
Imágenes del artículo de: Manuel, Jason Hollinger, Alberto García y Miguel Checa
Última actualización el 2026-07-28
En invierno, ciertos olores aparecen una y otra vez en nuestras casas: cítricos recién pelados,…
Ideas para que encuentres el regalo ideal sobre ciencias como biología, química, geología....
La criptozoología: definición, qué estudia cómo lo hace y si se considera ciencia pseudociencia.
La purpurina o glitter lleva años de moda y está presente en infinidad de objetos…
Descubre las características de las células eucariotas, desde su estructura compleja hasta sus organelos celulares,…
En numerosas ocasiones la naturaleza se copia a sí misma. Y los órganos análogos son…