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Detectan un raro temblor en el corazón de la Tierra

Debido a la ubicación de Japón en el arco de fuego del Pacífico, la concurrencia de terremotos es muy frecuente y con alta intensidad. Estas entre otras razones favorecen que en Japón la investigación en estos efectos geológicos sea muy importante.

Recientemente, un equipo de investigadores de Japón dijo haber detectado un raro temblor a una gran profundidad por primera vez, trazando su localización hasta una potente y distante tormenta.

El hallazgo, publicado en la revista estadounidense Science, podría ayudar a los expertos a aprender más sobre la estructura interior de la Tierra y mejorar la detección de terremotos y tormentas oceánicas.
terremoto por tormenta oceanica

La tormenta se produjo en el Atlántico Norte y se conocía como una “bomba meteorológica” (“weather bomb” en inglés), una pequeña pero muy potente tormenta que se formó de golpe a medida que la presión se iba acumulando rápidamente.

Durante la tormenta, grupos de olas golpeaban el suelo oceánico en la zona entre Groenlandia e Islandia.

El uso de equipos sísmicos en tierra y en el fondo marino, normalmente permite detectar cómo la corteza terrestre se desmorona durante los terremotos, los investigadores encontraron algo que no habían detectado antes, un temblor conocido como microseísmo de onda S.

raro temblor centro tierra

Los microseísmos son terremotos casi inapreciables: temblores de muy baja intensidad

Otro tipo de temblores, conocidos como ondas P, u ondas primarias de microseísmos, pueden detectarse durante grandes huracanes. Estas ondas P se mueven rápidamente y los animales pueden detectarlas justo antes de que el terremoto golpee fuerte.

Tras las ondas P, llegan las ondas S u ondas secundarias, son más lentas y sólo se mueven a través de sustrato duro, rocas y no líquidos. Son las que notamos los humanos durante los terremotos.

La importancia de ésto es que no sólo detectaron ondas P a causa de la gran tormenta del Atlántico Norte, sino que las ondas S también se detectaron durante este microseísmo a través de las más de 200 estaciones operadas por el National Research Instituto for Earth Sciece and Disaster Prevention en el distrito Chugoku de Japón. Los investigadores a cargo de este descubrimiento son Kiwamu Nishida y Ryota Takagi.

Este desubrimiento marca la primera vez que los investigadores han observado una onda S durante un microseísmo.

Las ondas S son muy débiles ya que aparecen en un rango de frecuencia entre 0.05 y 0,5 Herzios.

Este estudio, detalla cómo los investigadores pudieron trazar la dirección y distancia a las olas originarias y cómo viajaron durante la tormenta.

Esto permite dar a los sismólogos una nueva herramienta, permite estudiar mejor el interior de la tierra: sobretodo la corteza profunda y el manto superior de la Tierra.

Ya en 2008 se hablaba de que los terremotos o temblores débiles causados por las olas llevadas por el viento, a menudo quedaban reducidas como ruido de fondo en las estaciones sismográficas en todo el mundo. Sin embargo, este ruido de fondo sugería que las tormentas oceánicas se habían vuelto más frecuentes durante las tres décadas pasadas, de acuerdo a una investigación presentada en su momento en la Seismological Society of America.

Estas investigaciones podrían ser una ayuda  para detectar la frecuencia y la ubicación en la frecuencia de las tormentas oceánicas aportando información valiosa sobre las consecuencias y efectos del cambio climático. Junto con esto, el conocimiento de la estructura interior de la Tierra puede aportar mucha información sobre la concurrencia de terremotos y permitir mejorar la forma en la que se estudian y se intentan prevenir los seísmos.

También os dejamos este vídeo del geólogo Nahum Chazarra que indica que el que haya terremotos pequeños no evita la aparición de un gran terremoto: muy didáctico y recomendable:

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