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Ascidias: tunicados de moda

Las ascidias están de moda por la noticia del nuevo fármaco para tratar el coronavirus de la empresa Pharmamar. Pero… ¿qué son? ¿Animales o plantas? A lo largo de este artículo lo desglosaremos.

La evolución puede dar lugar a especies de lo más pintoresco, bien por su complejidad o bien por su sencillez. Durante el proceso evolutivo que culminó con la aparición de los animales vertebrados, uno de los hitos más destacables fue la aparición del cerebro y la médula espinal. Originalmente se trataba de un cordón de tejido nervioso situado en el dorso del animal y no había cerebro alguno. Los animales que poseen este cordón nervioso o bien una espina dorsal bien desarrollada se denominan cordados

¿Qué son las ascidias?

Dentro del filo de los cordados existe el subfilo de los llamados urocordados o tunicados. El nombre urocordados proviene de las dos características principales de las larvas, a saber, que poseen una cola con la que se desplazan por el agua y la notocorda, el cordón nervioso dorsal.

El nombre tunicados, más actual, proviene de la envoltura que cubre el cuerpo de estos animales, una envoltura a base de tunicina una sustancia celulósica. Los urocordados se dividen en tres grupos: ascidias, taliáceos y apendicularios.

ascidias
Imagen 1. Algunas ascidias viven formando colonias y poseen cuerpos translúcidos. En esta imagen se aprecia la faringe, una estructura que las ascidias emplean para filtrar el agua y obtener alimentos. El sifón de mayor tamaño inhala el agua y el sifón más pequeño, situado en el lateral, la expulsa una vez filtrada.

La diferencia entre estos tres grupos radica en la metamorfosis que sufre el animal al llegar a la vida adulta. Así, los apendicularios pasan toda su vida flotando libremente en la columna de agua y retienen la nocotorda. Los taliáceos (las salpas) también permanecen en la columna de agua, solos o formando colonias, pero pierden la notocorda en su fase adulta. Finalmente, las ascidias, el grupo de urocordados más conocido, pasan su vida adulta anclada al sustrato, perdiendo durante el tránsito a la madurez su cola y su notocorda. En este artículo hablaremos en detalle de las ascidias y de su importancia ecológica.

Características de las ascidias

La fase larvaria de las ascidias recuerda por su forma a un renacuajo, poseen una cabeza en la que se encuentran los órganos digestivos y una cola con la que se mueven por el agua. La cabeza posee dos pequeños sifones conectados a un primitivo sistema de filtrado.

Sin embargo, las aberturas de los sifones no se abren durante el periodo larvario, sino en la fase adulta. Es por ello que las larvas de ascidia tienen un desarrollo muy rápido, y en apenas un día se fijan al sustrato perdiendo la movilidad y la notocorda. 

Cómo se alimentan

Es entonces cuando se abren los sifones, uno inhalante y otro exhalante, que permiten al animal generar una corriente de agua en su interior que filtra para obtener alimentos. La estructura que emplean para filtrar el agua se asemeja a una cesta con perforaciones y se denomina faringe.

Esquema de la sección de una Ascidia, se representan los tres sacos, el saco branquial y la faringe; a) orificio branquial b) orificio atrial c) túnica d) manto e) saco branquial f) faringe g) estómago h)orificio anal i) lámina dorsal La línea de puntos indica el endostilo. Autor: British Museum

En este sentido son animales más sencillos que las anémonas de mar, que también son organismos sésiles pero poseen tentáculos con los que paralizan a sus presas y llevan la comida hasta una primitiva abertura bucal. Las ascidias simplemente generan y filtran el agua para alimentarse.

Las ascidias adultas pueden desarrollarse de forma aislada o formando colonias. En estas colonias las ascidias puede o no unir sus sifones, dando lugar a una masa compuesta por diferentes animales o bien a un grupo de ascidias que están en contacto físico pero mantienen sus sifones separados.

Las ascidias fueron uno de los primeros animales en desarrollar el reconocimiento del sistema inmunitario propio, lo que permite la fusión de individuos de una misma especie si estos son histocompatibles, e impide la fusión con otros organismos.

El sistema circulatorio

El sistema circulatorio de las ascidias cuenta con un corazón y dos grandes vasos a cada lado, que están conectados con otra red de vasos sanguíneos más difusa alrededor de la cesta faríngea.

Como curiosidad del sistema circulatorio de las ascidias es que su corazón bombea en dos direcciones, es decir, durante unos cuantos latidos bombea la sangre en una dirección, después realiza una pausa, y comienza a bombear en otra dirección.

Los sistemas respiratorio, excretor y nervioso

El intercambio respiratorio se producen en la cesta faríngea. La cesta faríngea es la faringe de la que hablábamos antes que está perforada por hendiduras branquiales donde se produce el intercambio respiratorio.

La excreción se realiza a través de ano que está próximo al sifón exhalante.

El sistema nervioso está formado por un tubo neural, un ganglio nervioso y un plexo nervioso localizados en el lado dorsal de la faringe. Debajo del ganglio aparece una glándula subneural cuya función aparente es tomar muestras del agua que entra en la faringe.

Reproducción de las ascidias

La reproducción de las ascidias puede ser sexual o asexual, ya que la mayoría de especies son hermafroditas. La fecundación se produce en el espacio hueco en el interior de la ascidia, denominado atrio, una vez pasada la faringe.

Así, una ascidia expulsa sus huevos al agua y esos son ingeridos por otra ascidia. Una vez en el atrio, el huevo emite unas sustancias que atraen el esperma, y se produce la fecundación. Las larvas son expulsadas por el sifón exhalante una vez maduras.

Importancia ecológica y económica

Debido a su naturaleza de organismos sésiles y a sus hábitos alimenticios, las ascidias tienen una capacidad de filtración excepcional, por lo que tienden a acumular en sus tejidos cualquier sustancia contaminante presente en el agua. Esto las hace útiles como biomarcadores para detectar la presencia de agentes tóxicos en el agua en bajas concentraciones, pues la ascidia acumula el agente tóxico permitiendo su detección.

Debido a la capacidad de adherencia que tienen las larvas, las ascidias adultas pueden crecer en el casco de los barcos si estos no cuentan con pinturas para prevenir la adherencia de organismos (antifouling). Es por ello que algunas especies de ascidias son consideradas invasoras, al haber sido transportadas por el casco de los barcos grandes distancias, hasta llegar a puertos en los que no estaban presentes de forma natural, donde pueden proliferar alterando los ecosistemas locales.

Las ascidias son el alimento de numerosas especies animales, incluyendo nudibranquios, moluscos, cangrejos, estrellas de mar, aves marinas o nutrias. Una estrategia defensiva de algunas ascidias es acumular en sus tejidos altas concentraciones de vanadio, un metal que puede resultar tóxico en altas cantidades, pero que a su vez tiene potenciales aplicaciones farmacéuticas. Concretamente, se está estudiando su uso en el tratamiento de la diabetes mellitus.

Algunas especies de ascidias también son consumidas por el ser humano. Por ejemplo, la piña de mar (Halocynthia roretzi) es una comida popular en Corea o Japón, cruda o bien cocinada. Otra especie de ascidia comestible es el huito o piure (Pyura chilensis), originaria de Chile pero exportada a países como Japón.

piña marina, una ascidia comestible
Imagen 2. Algunas especies de ascidia son comestibles, aunque su aspecto no resulte nada sugerente. En la imagen, piña marina (Halocynthia roretzi), consumida en Japón y Corea. La parte exterior del animal no es comestible, solo su interior.

Finalmente, debido a que son un pariente lejano de los vertebrados y un vestigio de las primeras etapas de la evolución de estos, son un organismo modelo de interés para la ciencia. Sin embargo, debido a que los cuerpos de las ascidias solo contienen tejidos blandos, resulta muy difícil su conservación como parte del registro fósil, por lo que el desarrollo de este grupo de animales plantea aún grandes incógnitas.

Fuentes

  1. Alié A, Hiebert LS, Scelzo M, Tiozzo S (2020). The eventful history of nonembryonic development in tunicates. Journal of Experimental Zoology Part B: Molecular and Developmental Evolution.
  2. Sánchez-Lara E (2020). El vanadio: desde su descubrimiento hasta su papel en la vida. Educación Química 31(4):1-12.
  3. Odate S, Pawlik JR (2007). The Role of Vanadium in the Chemical Defense of the Solitary Tunicate, Phallusia nigra. Journal of Chemical Ecology. 33 (3): 643–654.
  4. Zeng L, Swalla BJ (2005). Molecular phylogeny of the protochordates: chordate evolution. Canadian Journal of Zoology 83: 24–33. 
  5. Hickman, C. P. (2000). Principios integrales de zoología: Cleveland P. Hickman [et al.] (10a. ed. –.). Madrid: McGraw-Hill. 

Rubén Portela
Biólogo, doctorado en ecología por la Universidad de A Coruña. Apasionado por la ciencia y enamorado desde la infancia de la naturaleza y los animales, especialmente la biología marina y los insectos.