fiebre q

Fiebre Q, otra zoonosis poco frecuente

No son pocas las enfermedades que pueden transmitirse de animales a humanos, y viceversa, en un proceso que se conoce como zoonosis. La rabia, la tuberculosis o el carbunco (Ántrax) son algunas de las más conocidas. Otras que han desencadenado brotes epidémicos en los últimos años son el ébola, el zika, el MERS y el SARS. La hipótesis más aceptada del origen de la epidemia del COVID-19 fue la transmisión de un virus desde animales a humanos, lo cual sería otro ejemplo de zoonosis. En este artículo hablaremos de una enfermedad poco conocida pero que provoca contagios de forma periódica en España y otros países, la fiebre Q.

Descubrimiento de una nueva bacteria

La fiebre Q es una enfermedad causada por la bacteria Coxiella burnetii. Las bacterias del género Coxiella son de pequeño tamaño, parecidas morfológicamente a las rickettsias. Coxiella es un bacilo gram-negativo con dos fases de crecimiento en su ciclo vital, que incluye la formación de esporas que permanecen inactivas en el suelo. Esto permite que sea resistente a ciertos desinfectantes.

La enfermedad fue descubierta de forma simultánea en Australia y EEUU, en la década de 1930. Al no conocer el patógeno que causaba la enfermedad, se empleó el término “query” en el transcurso de los análisis, que en inglés significa “consulta”, de ahí el nombre de la enfermedad. Lo que permitió determinar que el patógeno, era el causante de la enfermedad, una vez aislado, fue el contagio accidental de uno de los investigadores de EEUU.

fiebre q coxiella
Imagen 1. La forma más común de transmisión de fiebre Q es por respiración de esporas bacterianas. Estas se encuentran en los excrementos de los animales.

Una característica peculiar de C. burnetii es que se trata de un parásito intracelular obligado, lo que quiere decir que prolifera dentro de células y no puede sobrevivir sin un huésped, de forma similar a un virus. Esto dificultó las primeras investigaciones con esta bacteria, pues era difícil cultivarla en el laboratorio, y la bacteria era mantenida en muestras de tejido animal.

Características de la fiebre Q

La forma más común de contraer la enfermedad es por respiración de las esporas, que pueden encontrarse presentes en excrementos animales o superficies contaminadas por estos. También puede ser contagiada por garrapatas, aunque no es lo más común. La enfermedad raramente se contagia entre humanos. 

Otro aspecto llamativo de la enfermedad es que muchos casos son asintomáticos, y los síntomas, cuando se presentan, son inespecíficos (fiebre, cefalea, malestar general y sudoración). El diagnóstico de la enfermedad se realiza por medio de una serología, identificando los anticuerpos que el organismo ha producido contra la bacteria.

En muchas ocasiones la infección desaparece de forma espontánea, y si se produce el diagnóstico es por medio de una serología posterior. Esto puede llevar a pensar que se trata de una enfermedad inofensiva, pero no siempre es el caso.

fiebre q y su transmisión
Imagen 2. Las garrapatas son otro vector de contagio de la fiebre Q. Estos animales son bastante molestos, pues transmiten numerosas enfermedades infecciosas.

La enfermedad puede manifestarse en forma de infección aguda acompañada de fiebre o neumonía. Es un factor de riesgo en mujeres embarazadas, pues puede inducir el aborto. Además, en raras ocasiones puede producirse fiebre Q crónica, acompañada de patologías cardiovasculares como endocarditis, que entraña un peligro serio. También puede producir hepatitis.

Tratamiento y prevención

El tratamiento de la enfermedad incluye el uso de antibióticos, como las tetraciclinas y el cloranfenicol. Otros antibióticos como las sulfonamidas pueden empeorar el cuadro clínico, por lo que no deben ser usados. Los antibióticos suprimen el crecimiento de C. burnetii, pero no la eliminan del organismo, por lo que el propio sistema inmunológico debe hacerlo.

Existen varias vacunas disponibles que pueden prevenir la fiebre Q, tanto en seres humanos como en animales. La vacunación de animales podría ser una forma de evitar los contagios a humanos, ya que disminuiría la cantidad de bacterias causantes de la enfermedad presentes en el medio. Por otra parte, la vacuna en humanos presenta ciertos inconvenientes, asociados a reacciones locales en el punto de la inyección. No existe demasiada información acerca del periodo por el que la inmunidad otorgada por las vacunas es efectiva.

Casos recientes en España de fiebre Q

El brote más reciente ocurrido en España se produjo en mayo de 2021, cuando diez personas fueron hospitalizadas tras haber visitado unas cuevas en Vizcaya. Las cuevas son una zona de paso frecuente de ovejas, cabras y ganado vacuno, por lo que contenían excrementos y esporas de C. burnetii, lo que habría desencadenado los contagios. Actualmente se está procediendo a desinfectar las cuevas para evitar futuros brotes de la enfermedad.

En octubre de 2019 se produjeron otros seis casos en Vila Joiosa, Alicante. El foco de contagio habría sido una finca donde se encontraban animales en condiciones insalubres, lo cual habría favorecido la acumulación de excrementos y esporas bacterianas. Hay que destacar que los excrementos animales son fuente de numerosos patógenos que pueden provocar graves enfermedades, como el tétanos, por lo que debe evitarse todo contacto con ellos.

Fuentes

  1. Fernández Guerrero ML (2014). Fiebre Q en España: «una historia inconclusa». Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica; 32(4):211-2. doi: 10.1016/j.eimc.2014.02.001. 
  2. Marrie TJ (1990). Q fever. A review. Canadian Veterinary Journal; 31(8): 555-563.
  3. https://www.elperiodicodearagon.com/espana/2021/05/07/diez-hospitalizados-fiebre-q-visitar-51464362.html

Rubén Portela
Biólogo, doctorado en ecología por la Universidad de A Coruña. Apasionado por la ciencia y enamorado desde la infancia de la naturaleza y los animales, especialmente la biología marina y los insectos.